MADRILUCÍA
No creo que exista un solo andaluz que no se haya sentido menospreciado alguna vez por el simple hecho de serlo. Desde distintos puntos de España se nos ha atacado, insultado y colocado etiquetas con una alegría envidiable, sin el menor reparo en tratarnos de paletos o vagos cuando les ha dado la gana. De tanto se nos ha despojado a lo largo de la historia que, en su momento, a la todopoderosa Ayuso se le ocurrió dar un paso más y declarar a Madrid “Capital Mundial del Flamenco”. ¡Toma ya!. Pero aquello solo fue el principio. Ahora ha decidido ir más allá y apropiarse también de nuestras costumbres. Lo ha llamado “ Madrilucía ”, una iniciativa que consiste en llevarse la Feria de Sevilla a Madrid, como quien se lleva un souvenir en la maleta. Eso sí, a lo grande: 400 casetas, alquiler de trajes de gitana — que ella insiste en llamar de flamenca —, coches de caballos — ella los llama carruajes — y un despliegue digno de una superproducción, para que los madrileños puedan tener su feria...