La hora de los salvapatrias
Vaya por delante que el rapero Hasel, ese mismo que insultó a Julio Anguita el día de su muerte, me parece un imbécil con ganas de un protagonismo que jamás tendrá como cantante. Pero no se trata de si nos cae simpático o no, sino de la utilización de las leyes para crear un precedente con el que avisar a navegantes. No sabemos si Marlaska se ha quedado mudo, congelado, impasible o simplemente le están haciendo la cama, pero alguien tendría que responder por las actuaciones policiales en Madrid o Valencia entre otros lugares. Golpeando a jóvenes que por su edad no han conocido otra cosa que vivir sabiéndose condenados a un futuro incierto, la policía no solo no ha sido capaz de solucionar algo con su actuación, sino más bien lo contrario, echar gasolina al fuego. Y todo después de que asistiesemos en días anteriores, no a la quema de contenedores de plástico, sino al bochornoso espectaculo que resulta el ver a un agente bailotear puños en alto, después de propinar junto con...